ESPECIAL FIESTAS CRISTO DE LOS REMEDIOS 2015 (II): Fiesta de la Bicicleta

Captura

El domingo fue la segunda jornada de las Fiestas del Cristo de los Remedios, y la actividad principal, sin duda, fue la Fiesta de la Bicicleta, que este 2015 tenía su 16ª edición. Hace ahora un año ya hablamos en POR QUÉ MAJADAHONDA de la relación de esta ciudad con el ciclismo y, en general, con el deporte. No estaría mal que un año de estos pasara por aquí la Vuelta ciclista, que acaba de terminar.

Aquel día yo estaba nervioso porque, misteriosamente, y digo misteriosamente porque me encanta montar en bici, era la primera vez que iba a la Fiesta de la Bicicleta. La semana anterior había ido a inscribirme al Centro Príncipe de Asturias, y me habían regalado allí una camiseta y un cupón para el sorteo que se haría después de la Fiesta, y del que hablaremos más tarde.

Cuando llegué a la Plaza Colón estaba algo desorientado, aparte de que había llegado muy pronto. Estuve esperando con la bici un rato, hasta las 11 y media. Durante la espera me fijé en la cantidad de gente que había allí. Miles de personas, pero casi todas eran caras desconocidas. A las 12 menos veinte, más o menos, con algo de retraso, empezamos la vuelta. Al principio, íbamos muy lentos, por un atasco que ríete tú del que hay en la M-30 a las ocho de la mañana.

Afortunadamente, poco a poco, eso fue cambiando. Si habíamos empezado en la Calle Santa Bárbara, estábamos bajando por la Avenida de España, hacia Las Rozas. Fui adelantando poco a poco a la gente. Iba a mi ritmo. Luego, cogimos Doctor Calero, y nos metimos por la calle donde está el As de Bastos, el bar, que había llenado todo de banderolas y de pancartas diciendo “As de Bastos les desea Felices Fiestas”, o algo así.

Salimos ya a la Avenida de Guadarrama, donde el Huerta Vieja. Allí había una cuesta de infarto, de esas cuestas que no tienen mucha pendiente, pero que duran cientos de metros. Yo no me piqué en ningún momento y fui avanzando por la avenida, dejando atrás a mucha gente que se había rendido. Al llegar a la rotonda del antiguo Pryca, suspiré de alivio. Ya habíamos pasado aquella cuesta, pero qué ingenuos éramos si pensábamos que era la última. Aquella fue la primera, pero no la peor.

Continuamos por la Avenida de España, pasando el parque Cerro del Aire (antes Planeta Welby) y el Labrandero, el de toda la vida. Yo seguía adelantando a la gente, y con esto no quiero decir que yo fuera muy bueno, solo que quería ir de los primeros. Y ya lo creo que lo conseguí, pero de eso hablaremos luego.

Avanzamos por la Carretera del Plantío, todo recto, todo recto, hasta llegar casi a la estación de tren; nos metimos por un camino de servicio al lado del E-Leclerc y subimos por las Norias, paralelos al Monte del Pilar hasta llegar a la Avenida Príncipe de Asturias. Ahí estaba lo chungo del paseo. ¡Vaya cuesta, joé! Cuando parecía que había terminado, giramos a la derecha, por la C/ Juan Carlos I y nos encontramos otra cuesta, más dura aún que la anterior, y lo peor: más larga. Al subir aquella cuesta, molidos cual frasco de canela, paramos a beber agua, cortesía de los organizadores. Gratis, vamos. Eso era a la altura del Pizza Jardín.

Tras unos minutos de descanso, pasados ya siete kilómetros, reanudamos la vuelta. Fuimos todo recto por la Carretera de Pozuelo hasta llegar al Vela Mayor, el restaurante. Allí nos metimos por Sarasate, y luego por Goya, hasta toparnos con el Carrefour. Faltaba ya poquito. Bordeamos el Carrefour por Velázquez y luego subimos por una calle, al lado de donde antes estaba el Sánchez Romero. Allí salimos a la Carretera de Boadilla. Giramos, volvimos al Pizza Jardín y bajamos a toda leche la Avenida de España hasta llegar al punto inicial. Últimos segundos de una vuelta que para algunos (en algún momento para mí también) se había convertido en carrera.

Habíamos acabado.

Había empezado yo, a lo mejor, entre el puesto 1.000 y 1.500 (bueno, a lo mejor exagero un poco) y había terminado de los diez primeros, sin comerlo ni beberlo. Para mí el momentazo de la vuelta fue al final cuando un ciclista (profesional, del Club Ciclista de Majadahonda) me apartó por que me estaba interponiendo en su camino y me espetó un “¡Quita de ahí, chaval!”.

Una vez terminados, se procedió al sorteo de cuatro bicis, de unos bonos para alquilar bicis del servicio público del Ayuntamiento, que tanto éxito tiene (nótese la ironía), y unas ITVs, no sé si para la bici o el coche, pero es que resulta que la ITV patrocinaba la Fiesta. Como tardaban mucho en toda esta parafernalia, yo me fui. Además, porque había perdido el cupón que me habían dado al inscribirme. Eso sí, acepté la botella de agua (fría, no como la otra) a la que me invitaron los organizadores, ya que además no llevaba ni una peseta en el bolsillo.

Once kilómetros fueron en total de vuelta. No es para echarme flores, pero en ningún momento me rajé, y mucho menos me bajé de la bici. Se me pasaron volando los 11 kilómetros (que acabaron siendo 11 y algo, casi doce), sin cansarme, excepto aquellas tortuosas cuestas.

Lo único que me jodió un poco de la carrera, perdón, de la vuelta, es que estuvieran mezclados ciclistas experimentados y profesionales, de una cierta edad, y críos de 3 años que lo único que hacían eran eses. Yo, por esto, varias veces casi tengo un accidente. ¿No se supone que también hay una carrera para “peques”?

Hale, pues esta es la crónica, desde un punto de vista personal y subjetivo, raro para ser una redacción de POR QUÉ MAJADAHONDA, de la XVI edición de la Fiesta de la Bicicleta. Perdón, para los que os esperabais algo más en plan noticia de prensa, pero es que es así como lo viví yo, y qué mejor testimonio para poner que el mío propio.

Podría decir aquello de “el año que viene (2016) más, pero no mejor, porque es imposible”, pero no, porque, aunque poco, muy poco, algo se puede mejorar. Yo por mi parte me quedo con esa hora y media disfrutada a tope y, también, con una camiseta.

Os animo a todos a que, para el año que viene, os apuntéis a la Fiesta de la Bicicleta y que, ya de paso, montéis mucho en bici, porque es un deporte “chapeau”. Como último apunte, en 2014 se apuntaron a la Fiesta, 3.000 personas.

1315310420_1205250656

Esta fue la XII edición de la Fiesta, en 2011. Fuente: infomajadahonda.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s